10 de agosto de 2020

Estudiar periodismo en Dominicana...GRAN ERROR

6 de agosto de 2018

No voy a permitir que mis hijos estudien periodismo

A propósito de dramáticas cifras sobre la caída del empleo en el sector de los medios de comunicación publicadas por Nieman 
Tengo dos hijos. Martín de siete años, y Juanita de seis. Martín me ha dicho que cuando grande quiere ser guardameta. Juanita sueña con ser patinadora y cantante. Ya están en la edad donde comienzan a preguntarse qué hacen sus papás. Yo les he explicado que soy periodista, al igual que mamá. Y a raíz de sus preguntas, me he comenzado a plantear cómo debería reaccionar si en el futuro me salen con que alguno de ellos quiere ser periodista.

Desde hace tiempo me he venido inclinando por aconsejarles que no estudien periodismo. Mi principal argumento es bastante pragmático: para construir un puente es necesario haber pasado por una facultad de ingeniería; para sacar una muela, por una facultad de odontología; para defender a un acusado ante los estrados judiciales, por una de derecho, y así. Pero para ejercer el periodismo, no es indispensable haber pasado por una facultad de periodismo o de comunicación social, como llamamos a la carrera en Latinoamérica.

Son abundantes los ejemplos de grandes periodistas que no estudiaron periodismo. García Márquez estudió derecho, aunque el bogotazo interrumpió su carrera. Juan Gossaín, uno de los grandes mentores del periodismo colombiano, es contador público. Ted Turner, el creador de CNN, estudió literatura y economía. Malcom Gladwell, mi periodista favorito por esta época gracias a su podcast Revisionist History, es historiador y matemático.

Retumban todavía las palabras del maestro Miguel Ángel Bastenier, quien insistía que a hacer periodismo se aprendía realmente en la sala de redacción, no en las universidades. El mismo Gabo concebía la enseñanza del periodismo como algo que debía hacerse con el método de los maestros renacentistas: pequeños talleres donde el maestro tiene contacto personal con un grupo selecto de aprendices dispuestos a escribir hasta que duela la mano.

Precisamente ahí creo que radica la falla de la mayoría de facultades de periodismo y comunicación social. Se les ha olvidado enseñar lo fundamental para un periodista, que es escribir bien. Los egresados de hoy en día salen de estas facultades manejando muy bien programas de edición de audio y video, cámaras, micrófonos y luces. Pero cuando les pides que escriban un párrafo, comienzan a sudar petróleo. Bien lo decía hace poco Esther Vargas, “un periodista que no sabe escribir bien, tiene el 80 por ciento de su carrera arruinada”.

Cuando se ha presentado alguna vacante en las empresas donde he trabajado y hago parte del proceso de selección, solamente exijo una prueba: le pido al aspirante que guarde su teléfono celular, le entrego papel y lápiz, y le pido que escriba en 15 minutos a mano una noticia sobre cualquier hecho de actualidad en no más de 8 párrafos. Esto me permite evaluar la estructura mental del aspirante y su ortografía. En la mayoría de casos, todos los aspirantes cometen los mismos errores, en especial el de la tilde diacrítica: confunden cuándo usar qué o que, si o sí, como y cómo.

 

Para confirmar mi convicción sobre lo desaconsejable que es hoy en día estudiar periodismo, está el tema del desempleo. Las facultades de comunicación están egresando más estudiantes de los que el mercado laboral puede acoger. Nieman Lab acaba de publicar un artículo donde Marlee Baldridge cita cifras escalofriantes para el caso norteamericano. Mientras que en 2007, el número de licenciados en periodismo era 70.000; para 2016 la cifra ascendía a más de 90.000. Pero si comparamos 2007 con 2016, el número de personas empleadas en el sector de comunicaciones ha caído en más de 100.000 puestos de trabajo. El único sector donde hay crecimiento es el de las publicaciones digitales, mientras que en radio, televisión y periódicos, la caída es dramática.

¿Por qué hay entonces cada vez más gente estudiando comunicación y periodismo, cuando las oportunidades laborales son año a año más escasas?... Va a sonar duro, pero creo que es la verdad: porque la licenciatura en periodismo es muy fácil de cursar.  

No me malentiendan aquí. No quiero que mis hijos estudien periodismo. Pero me encantaría que fueran periodistas. Como decía Gabo, es el mejor oficio del mundo. Si llegado el tiempo de elegir carrera, Martín o Juanita deciden seguir los pasos de sus padres, los animaría a hacerlo. Simplemente les sugeriría que obtuvieran primero una licenciatura en un una carrera de humanidades donde aprendieran a escribir bien y estructuradamente. Literatura, filosofía o historia me parecen buenas opciones. Mientras cursan su carrera, los motivaría a colaborar con el periódico o la emisora de la universidad, y publicaciones afines a sus intereses. Y luego sí los invitaría a que hicieran una especialización en periodismo. ¿No harían ustedes lo mismo con sus propios hijos?

***

Tras la publicación de esta columna, el autor fue entrevistado en el programa La Tertulia de RCN Radio

5 de agosto de 2020

El país tiene derecho a saber


JUAN T H: EL PAÍS TIENE DERECHO A SABER

Periodismo y Sociedad. 
Opinión. Los dominicanos tenemos derecho a saber qué han encontrado los nuevos funcionarios en las distintas instituciones a partir del 16 de agosto. Cada ministro, director general, está en la obligación de rendirle un informe minucioso de la cartera que recibirá, al pueblo. Que nos digan cuántos empleados, cuántas botellas, cuántos viceministros, cuántos subdirectores, presupuesto, etc. Un informe detallado que tiene que ser colocado en la página virtual de transparencia.

La nueva Cámara de Cuentas, que espero esté integrada por expertos honorables que auditen todas las instituciones del Estado y revelen las irregularidades que de seguro encontraran para posteriormente enviarlas al Ministerio Público que no las ocultará –como sucedió durante los gobiernos del PLD- sino que actuará en justicia como manda la ley.

Tenemos que saber detalladamente cuánto se gastaba todos los días en comunicación. Dicen que 12 millones de pesos diarios, otros hablan de miles de millones al año en bocinas que hoy son millonarios a terror, como suele decir un amigo empresario. (Me dicen que cuando el pueblo sepa pormenorizadamente el dispendio, habrá que enloquecer o meter en la cárcel a más de uno)

Tenemos derecho a saber del ministerio de la Presidencia, de Agricultura, de la Juventud, de la Mujer, de Trabajo, de Educación, Deportes, Salud Pública, entre muchos otros. Lo del Plan Social de la Presidencia, me comentan, es “espantoso”. Igual en los Comedores Económicos. Negocios grandes se realizaron con el 4% de Educación. Se financiaron algunas campañas electorales millonarias.

La “caja de Pandora” de la corrupción quiero que se abra no importa los demonios que broten de ella. Debemos reclamar que nos digan cómo se manejaba el Senado y la Cámara de Diputados. Su presupuesto, nómina, exoneraciones, las dádivas que recibían congresistas y relacionados. Los negocios para aprobar o desaprobar leyes.

El país debe saber que hizo el PLD con el dinero de nuestros impuestos; como lo invirtió, a quién se lo dio y por qué. No puede haber ocultamiento, ni complicidad. Dicen –y es cierto- que el que calla otorga, y el que otorga traiciona. ¡Que nada quede tras la sombra, que no haya silencio frente a la corrupción, ni complicidad! ¡Hay que desnudar la corrupción, mostrar los cuerpos de los delitos!

Carlos Pimentel –nombrado en Compras y Contrataciones- tendrán una labor extraordinaria investigando las sobrevaluaciones y las irregularidades. (Algunos suplidores “ganaban concursos” y “licitaciones” amañadas. Les pagaban 5 millones de mascarillas y apenas entregaban dos millones. Igual hacían con los medicamentos. La pandemia ha sido fuente de enriquecimiento de funcionarios y allegados) Los trucos de las mafias deben ser develados.  El PLD ingenió mil formas de engañar al fisco y al Estado. Tenemos derecho a saberlo todo minuciosamente.

Me dicen que el dinero entregado por Odebrecht al Ministerio Público, 37 millones de dólares, que se utilizaron para construir cárceles nadie sabe cómo se invirtieron. Una empresa venezolana experta en seguridad carcelaria, con reputación internacional, trató de licitar los equipos. Algo extraño sucedió, pues el “concurso” fue relámpago, en un abrir y cerrar de ojos ya un fantasma lo había “ganado”. Cuando la empresa vino a darse cuenta había perdido. Hablamos de 7 u 8 millones de dólares. Los venezolanos no quisieron hacer un escándalo, pero de que hubo algo “raro Chamo”, lo hubo.

Me cuentan que los niveles de corrupción en las Fuerzas Armadas y en la Policía Nacional son monstruosos, pero nadie quiere tocar ese tema porque es “muy peligroso”. ¡Y lo es! (Leonel Fernández temía que los guardias lo tumbaran. Espero que Luís Abinader no le tenga miedo, pues Carlos Díaz Morfa, próximo ministro de Defensa, sería incapaz de traicionarlo o de atentar contra un gobierno legalmente constituido) Las transparencia tiene que llegar a los cuarteles militares y policiales. Hay que eliminar los “fondos de emergencia” provenientes de cajas chicas ilegales, como los que otorgan los dueños de casinos y de bancas de apuestas.

La transparencia tiene que abarcar a todo el Estado, sin discriminación, como lo ha prometido el presidente electo Luís Abinader. (Un coronel, mayor, capitán, general o mayor general no puede justiciar residencias suntuosas en sectores exclusivos, apartamentos de un 500 mil y hasta de un millón de dólares, fincas de miles de tareas, casas de veraneo, incluso en Estados Unidos, etc. El salario no le alcanza para tanto. No sólo los políticos son corruptos.

El caso del presidente Danilo Medina y de su familia merece un capítulo aparte, porque ahí si hay tela por donde cortar. Arroyo Cano no ha producido un millonario en toda su historia hasta que Danilo llegó al poder. ¡Y menos apellido Medina!

La señora Margarita Cedeño, que manejó recursos millonarios como primera dama y como vicepresidenta de la República, también tendrá que ser investigada. Doña Raquel Peña, la nueva vice, debe rendir su informe. Raquel Arbaje, la esposa del presidente Abinader, aunque no quiere el despacho, tiene que decirle al pueblo lo que halló cuando llegó al santuario.

Tenemos derecho a saberlo todo. Queremos saberlo todo. La lucha contra la corrupción no es una palabra. Sé que muchos le han cogido la seña al presidente Abinader. El nombramiento de Milagros Ortiz Bosch y Carlos Pimental, entre otros, no es casual. Al primero que se equivoque le partirán el c… (Como dice Silvio Rodríguez: “Saber no puede ser lujo”.) ¡El país tiene derecho a saberlo todo!

23 de julio de 2020

Quien le puso el nombre de Gonzalo a ese Huracan


Parecería una broma el hecho de que a tan solo unos dias aparezca un huracán con el nombre de Gonzalo que se dirige hacia la Rep.Dominicana..

Y es que hace solo pocos días de las elecciones generales del país en que los candidatos principales eran Gonzalo Castillo y Luis Abinader en la que este último resulto ser el ganador de la presidencia y en la que Gonzalo quedo en segundo lugar.


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Quien es que asigna los nombres a los huracanes y tormentas ?

¿Cuáles son los nombres de los huracanes para 2020 y 2021?

Desde 1953, las tormentas tropicales del Océano Atlántico fueron nombradas partir de listas originadas por el Centro Nacional de Huracanes.

Ahora se mantienen y actualizan mediante un procedimiento estricto por un comité internacional de la Organización Meteorológica Mundial.


Los listados que se muestran continuación se usan en rotación y se reciclan cada seis años.

La única vez que hay un cambio en la lista es si una tormenta es tan mortal o costosa que el uso futuro de su nombre en una tormenta diferente sería inapropiado por razones de sensibilidad.
 Si eso ocurre, en una reunión anual del comité de la Organización Meteorológica Mundial (convocado principalmente para discutir muchos otros temas), el nombre del huracán se elimina de la lista y se selecciona otro nombre para reemplazarlo.

De hecho, se retiraron varios nombres desde que se crearon las listas.

Si se forma una tormenta fuera de temporada, tomará el siguiente nombre en la lista según la fecha actual del calendario.
Por ejemplo, si un ciclón tropical se formó el 28 de diciembre, tomaría el nombre de la lista de nombres de la temporada anterior.
Si se formara una tormenta en febrero, se nombraría de la lista de nombres de la temporada posterior.

En el caso de que más de veintiún ciclones tropicales con nombre ocurran en la cuenca del Atlántico en una temporada, tormentas adicionales tomarán nombres del alfabeto griego.


Aquí los nombres de los huracanes:

Océano Atlántico
2020

Arthur
Bertha
Cristobal
Dolly
Edouard
Fay
Gonzalo
Hanna
Isaias
Josephine
Kyle
Laura
Marco
Nana
Omar
Paulette
Rene
Sally
Teddy
Vicky
Wilfred

2021

Ana
Bill
Claudette
Danny
Elsa
Fred
Grace
Henri
Ida
Julian
Kate
Larry
Mindy
Nicholas
Odette
Peter
Rose
Sam
Teresa
Victor
Wanda

Océano Pacífico Norte (Oriental)
2020

Amanda
Boris
Cristina
Douglas
Elida
Fausto
Genevieve
Hernan
Iselle
Julio
Karina
Lowell
Marie
Norbert
Odalys
Polo
Rachel
Simon
Trudy
Vance
Winnie
Xavier
Yolanda
Zeke

2021


Andres
Blanca
Carlos
Dolores
Enrique
Felicia
Guillermo
Hilda
Ignacio
Jimena
Kevin
Linda
Marty
Nora
Olaf
Pamela
Rick
Sandra
Terry
Vivian
Waldo
Xina
York
Zelda


Tomado de Conocedores.com

11 de junio de 2020

Presidente Titere

¿Presidente o vice Títere?

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Pedro Guillermo, Pte en 1865, títere de Báez.
Pedro Guillermo, Pte en 1865, títere de Báez.
¿Cuáles son las determinantes para inferir la posibilidad que surja un presidente o vice títere en pleno siglo XXI?
Al inicio de la Segunda República, en 1865, la nación dominicana tuvo su primer presidente títere, el General Pedro Guillermo, el que facilitó el retorno al poder de su jefe político Buenaventura Báez.
Durante la Era de Trujillo (1930-1961),  existieron 4 presidentes incondicionales al  Jefe.
En el transcurso de  la llamada era de la democracia (1961-2009), salvo en el Gobierno de Reconstrucción Nacional de 1965, sólo se manifestaron rasgos limitados de ese tipo de cabezas nominales del poder ejecutivo.
Danilo Medina y Leonel Fernández
Danilo Medina y Leonel Fernández
En víspera de las elecciones presidenciales del año 2012,  subyace la percepción de que se impondría un candidato presidencial o vicepresidencial  títere del Doctor Leonel Fernández.
Por eso es pertinente un análisis de ese tipo de gestión gubernativa, la cual constituye una amenaza latente a la endeble base institucional de la República Dominicana.
En la Primera República (1844-1861),  Pedro Santana nunca tuvo presidentes incondicionales,  a  pesar de que todos los que les alternaron en el poder  en ese periodo lograron ese privilegio amparados bajo su esfera de influencia.
Santana, Báez, Lilís, Trujillo, Balaguer y Leonel abarcan 100 años de gobiernos rojos







Manuel Jimenes, quien era Ministro de Guerra y Marina del presidente renunciante Pedro  Santana, gobernó en 1848 en forma adversa a las conveniencias políticas de éste.
Al año siguiente Santana dio un golpe de estado, luego de la restauración de su prestigio político-militar en la batalla Las Carreras.
Buenaventura Báez
Buenaventura Báez
Ulises Hereaux (Lilis)
Ulises Hereaux (Lilis)
Alejandro Woos y Gil, Pte títere de Lilís en 1884
Alejandro Woos y Gil, Pte títere de Lilís en 1884
Caricatura de Alfredo Victoria y su tío Eladio ( Don Quiquí)
Era de TRujillo: 1930-1961. Hubieron 4 presidentes títeres
Era de TRujillo: 1930-1961. Hubieron 4 presidentes títeres
Lema surgido bajo pte títere Peynado
Lema surgido bajo pte títere Peynado en 1938
Mozo Peynado, Pte títere de Trujillo, 1938-1940
Mozo Peynado, Pte títere de Trujillo, 1938-1940
Manuel de Jesus Troncoso, Pte títere de TRujillo en 1940-1942

   A instancia del hatero seibano, en ese mismo año de 1849, eligieron como presidente a Santiago Espaillat, quien prefirió el extremo tal de no asumir el cargo,  para no presidir un gobierno títere.
Es por eso que el Congreso en una segunda ronda,  eligió como presidente a Buenaventura Báez, a partir de lo cual se inició la más encarnizada de las rivalidades políticas entre Santana y Báez.
En 1856, Santana  renunció otra vez  a la presidencia,  agobiado por los efectos de la trama política llamada Matriculación de Segovia,  mediante la cual una considerable cantidad de dominicanos se matriculó como ciudadano español.
El sucesor fue su vicepresidente,  General Manuel de la Regla Mota, quien compelido por la insolvencia pública,  tuvo que desmantelar el ejército formado por Santana.
Esa debilidad facilitó el retorno de Báez aupado por el Cónsul español Antonio María Segovia.
Es así como Santana concluyó su extensa carrera en 1861  sin que nunca hubiese manipulado algún presidente títere.
En 1868, al gobierno de José María Cabral lo sustituyó un triunvirato compuesto por los generales José Hungría, José Ramón Luciano y Antonio Gómez, cuya única gestión gubernativa consistió en la legitimación del retorno de Báez como presidente.
Se inició así ese funesto periodo llamado “Los 6 años de Báez” (1868-1874), durante el cual se intentó la anexión del país a Estados Unidos y se concertó el emblemático préstamo del aventurero financiero inglés Edward Hartmont.
En 1874, ante la inminencia del triunfo político del Partido Azul, el baecista puertoplateño  Ignacio María González, emprendió el llamado Movimiento Unionista, al que se adscribieron parte de los sectores de oposición.
Tal alianza forzó la renuncia de Báez, pero bajo un manto de impunidad.  Además, impidió que fuera Gregorio Luperón quien controlara el poder presidencial en ese momento.
En 1884 ascendieron a la presidencia y vicepresidencia de la República Francisco Gregorio Billini y Alejandro Woss y Gil, respectivamente, mediante un fraude electoral auspiciado por Lilís. Luego éste, desde el ministerio de Guerra y Marina,  forzó la renuncia de Billini  para que su incondicional Alejandrito Woss y Gil fuera   su presidente títere.
En consecuencia, en víspera de las elecciones de 1886, ese gobierno desató una encarnizada represión contra la facción del partido Azul que sustentó la candidatura de Casimiro de Moya,  lo cual  adjunto a un fraude electoral, facilitó la pírrica victoria de Lilís.
Frente a esta situación, el general Benito Monción emprendió la llamada Revolución de Moya, la cual pretendía el derrocamiento de Woss y Gil y la anulación de esas elecciones.
El gobierno,  sectores del Partido Rojo (baecista) y Luperón,  inclusive, se opusieron a tales pretensiones.  Mas,  la causa más determinante del fracaso del movimiento pro Moya fue el transfuguismo que auspició Lilís mediante el soborno a varios generales claves de las tropas de sus adversarios.
Es así como el gobierno títere de Woss y Gil contribuyó al establecimiento del Régimen de los 12 años de Lilís (1887-1899).
Los sucesos económicos más notables de ese periodo de nuestra historia fueron los sucesivos préstamos de la  holandesa Westendorp,  la hipoteca de las aduanas,  las emisiones sin control de bonos soberanos  y las llamadas “papeletas de Lilís”, así como la consolidación del dominio financiero norteamericano a través de  Santo Domingo Improvement.
Luego del magnicidio contra el Presidente Mon Cáceres,  el jefe de su Guardia Republicana, General Alfredo Victoria,  logró bajo amenaza que el  Congreso designara como presidente en 1912  a  su tío Eladio Victoria (Don Quiquí), el cual supeditó su gestión  a la tutela de su pariente.
Los conflictos políticos-militares  entre la facción jimenista en el gobierno (bolos pata blanca) frente a los horacistas (coludos) y las huestes de Desiderio Arias (bolos pata prieta), degeneraron en la llamada “Guerra De los Quiquises”, la cual finalizó cuando el gobierno norteamericano logró que asumiera la Presidencia el Arzobispo Adolfo Alejandro Nouel.
Mas,  “el pata prieta” Arias se mantuvo en abierta rebeldía a las conclusiones de la Junta Pacificadora y de los subsiguientes presidentes que se alternaron en la presidencia, hasta que se inició la Ocupación Militar Norteamericana (1916-1924).
Jacinto Bienvenido Peynado (Mozo) fue un prestigioso abogado, catedrático y decano de la facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo. Ocupó varios ministerios en el gobierno de Juan Isidro Jimenes, el de Justicia inclusive. En el periodo 1934-38 fue vicepresidente de la República.
Don Bozo, Don Pipí, Negro y Elito fueron presidentes títeres del Jefe
Don Bozo, Don Pipí, Negro y Elito fueron presidentes títeres del Jefe
El genocidio trujillista contra los haitianos, “El Corte de 1937”, recibió un rechazo internacional unánime, principalmente del gobierno norteamericano de Franklin D. Roosevelt.
Debido a que el escándalo sucedió en víspera de las elecciones, Trujillo “aceptó” que el Partido Dominicano postulara como candidatos presidencial y vicepresidencial a Peynado y Manuel de Jesús Troncoso de la Concha (Don Pipí), para el periodo 1938-42.
A pesar de su vasta experiencia y prestigio, Mozo fungió como el primer presidente títere de Rafael L. Trujillo. A tal punto que cuando asumió nominalmente esa función, mediante decreto se consignó que el Generalísimo tenía los privilegios de presidente y en la realidad era El Jefe quien presidía las reuniones del Consejo de Ministros.
En 1940 Don Pipí Troncoso, también abogado, catedrático y rector de la Universidad de Santo Domingo,  asumió la segunda presidencia títere ante la muerte repentina de Peynado.
En ese periodo se firmó el Tratado Trujillo-Hull sobre cancelación de la deuda externa, se declaró la Guerra al Régimen de Hitler, se promulgó la ley de igualdad de derechos civiles a favor de la mujer y se inició El Plan Trujillo de Alfabetización Nacional.
Todas estas medidas gubernativas tenían el sello indeleble de Trujillo, lo cual testimonia el imperecedero monumento “Obelisco Hembra”, cuyo origen es un culto a la personalidad de Trujillo con mención del  referido tratado  Trujillo-Hull.
Aún así, cuando Trujillo “ganó” las elecciones del 16 de mayo de 1942, el flamante Presidente de la Cámara de Diputados,  Manuel Arturo Peña Batlle, propuso que aquel ocupase la presidencia de la República de inmediato, antes del 16 de agosto como correspondía, porque era una  “urgente necesidad nacional”.
Negro Trujillo, Pte títere de su hermano
Balaguer, Pte títere de Trujillo 1960-1961

Héctor Bienvenido Trujillo (Negro) desempeñó por primera vez la presidencia títere provisional en 1951. Fue electo en dos periodos presidenciales, el primero por 4 años, 1952-1956 y el segundo, por 5 años, 1956-1961.
Uno de sus decretos concluía con el siguiente formato: “DADO en Ciudad Trujillo…, a los … días del mes de … del año …. 114 de la Independencia, 95 de la Restauración y 28 de la Era de Trujillo”.
Durante su ejercicio presidencial, en 1955 se celebraron las bodas de plata de la Era de Trujillo, para lo cual se inauguró la “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre”.
Negro “renuncio” a la Presidencia en el año 1960 antes de que terminase su segundo periodo, debido a que su hermano Rafael Leónidas,  compelido por las presiones de la comunidad internacional y las condiciones internas, decidió simular reformas políticas importantes de su régimen.
Ese contexto adverso al régimen de Trujillo condicionó el inicio de la presidencia Joaquín Balaguer. Como azar de la historia, este lugarteniente de Trujillo fue  a quien le correspondió leer el panegírico tanto del Régimen como de su Jefe mismo.
El proceso post Trujillo que gestionó Balaguer fue semejante a la mediatización que realizó Ignacio María González durante la debacle de “Los 6 años de Báez”.
Al fin y al cabo, Balaguer logró el desmantelamiento de todas las fuerzas productivas de Trujillo y ayudó a la integración de una oligarquía, tanto cleptocrática como la de Trujillo, pero con intereses más distribuidos.
Balaguer, si bien no fue titiritero a carta cabal, logró una influencia significativa en todos los gobernantes dominicanos que le sucedieron, Leonel inclusive.
 
En fin, existieron presidentes títeres tanto en la era de las montoneras como durante la existencia de un estado integrado a nivel nacional en los aspectos fiscal y militar.
La presidencia o vicepresidencia títere continúa como un fenómeno político latente en un Estado dominicano cuya institucionalidad aún es incierta.
¿Cuáles son  las determinantes para inferir la posibilidad de que surja un presidente o vice títere en pleno siglo XXI?
No sólo es suficiente el poder militar, puesto que Santana lo tuvo y nunca logró tal supeditación.  Son precisos, además: el liderazgo, control de una cleptocracia cebada con recursos del Estado, una amplia masa social beneficiaria de subsidios y nominillas, un partido político cohesionado, un sistema de propaganda eficaz, una endeble base institucional, un régimen fiscal bien fortalecido y antes que nada una grave deficiencia en el ejercicio de la ciudadanía.
Sólo el desarrollo y diversificación de los mecanismos de participación directa en las instancias nacionales, antes y después de los procesos electorales, la universalización de los servicios de la seguridad social, una excelencia en la educación orientada a la competencia y el desarrollo del pensamiento, la reducción de la indigencia y el desempleo y la articulación de una masa crítica de ciudadanos parecen atenuar la posibilidad de que surjan futuros titiriteros.
  
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